Yo, [NOMBRE], en plena posesión de mis facultades mentales, declaro que:
1) NO RECONOZCO el Régimen del 78 como una democracia.
2) Tengo el objetivo de construir un Sistema político democrático en nuestro país, esto es, un Sistema político donde estén garantizados los derechos fundamentales de todos y cada uno de los residentes, incluidos los derechos sociales: alimentación, sanidad, educación, vivienda, trabajo, etc.
3) Igualmente tengo el objetivo de que se respeten, fuera de nuestras fronteras, esos mismos derechos para todos y cada uno de los seres humanos que habitan este planeta.
4) Trabajaré por estos objetivos respetando los principios de democracia y no-violencia.
¿Firmarías esto?
Si la respuesta es sí, por favor, sacrifica un poco de tu tiempo en
valorar detenidamente la propuesta que se hace en esta Web. Es
necesario. Eres necesari@.
“No basta con querer cambiar las cosas. Hay que hacerlo.”
Mostrando entradas con la etiqueta deslegitimación. Mostrar todas las entradas
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¿No deberíamos unir fuerzas con cualquiera que quiera rechazar el Sistema vaciando escaños?
¿De qué serviría eso si unimos fuerzas con personas que tienen objetivos incompatibles con el nuestro? ¿Qué mensaje enviarían esos escaños vacíos? ¿Qué causa reivindicarían?
Si se presenta únicamente una candidatura remix donde se junten todo tipo de motivaciones, muchas incompatibles entre sí, simplemente para vaciar más escaños, esos escaños vacíos reflejarán descontento, pero no emitirán un mensaje claro de lo que pretende exactamente la ciudadanía con esos votos. ¿Qué quieren esos votantes? ¿Otros políticos? ¿Otros partidos? ¿Volver a la época de bonanza, inalcanzable ya, de la burbuja inmobiliaria? ¿Un empleo? ¿Ser ricos? ¿Vacaciones en la nieve todos los años? ¿Acabar con el parlamentarismo (o con los políticos) e implantar un régimen autocrático/fascista? ¿La España una, grande y libre?
¿O quieren una democracia real?
No podremos saberlo.
Si esos escaños vacíos no son el reflejo inequívoco de una ciudadanía concienciada y dispuesta a luchar por la democracia, serán escaños vacíos de políticos, pero también de contenido.
Y los partidos los interpretarán de la forma más favorable para ellos y, en consecuencia, los ignorarán (exactamente igual que como hacen ahora con la abstención, que ya ha sido masiva).
En el mejor de los casos, ofertarán a la ciudadanía algunas reformas estéticas, algunas caras nuevas, alguna sigla nueva; lo cual les permitirá mantener a los ciudadanos unos cuantos años más dando vueltas a la noria de los partidos, sin que ello sirva realmente para cambiar nada.
Es fundamental que quede constancia de cuántos ciudadanos están reivindicando una democracia real en las urnas. Una candidatura para vaciar escaños, como sea, y sin más, no nos sirve para nada.
Si se presenta únicamente una candidatura remix donde se junten todo tipo de motivaciones, muchas incompatibles entre sí, simplemente para vaciar más escaños, esos escaños vacíos reflejarán descontento, pero no emitirán un mensaje claro de lo que pretende exactamente la ciudadanía con esos votos. ¿Qué quieren esos votantes? ¿Otros políticos? ¿Otros partidos? ¿Volver a la época de bonanza, inalcanzable ya, de la burbuja inmobiliaria? ¿Un empleo? ¿Ser ricos? ¿Vacaciones en la nieve todos los años? ¿Acabar con el parlamentarismo (o con los políticos) e implantar un régimen autocrático/fascista? ¿La España una, grande y libre?
¿O quieren una democracia real?
No podremos saberlo.
Si esos escaños vacíos no son el reflejo inequívoco de una ciudadanía concienciada y dispuesta a luchar por la democracia, serán escaños vacíos de políticos, pero también de contenido.
Y los partidos los interpretarán de la forma más favorable para ellos y, en consecuencia, los ignorarán (exactamente igual que como hacen ahora con la abstención, que ya ha sido masiva).
En el mejor de los casos, ofertarán a la ciudadanía algunas reformas estéticas, algunas caras nuevas, alguna sigla nueva; lo cual les permitirá mantener a los ciudadanos unos cuantos años más dando vueltas a la noria de los partidos, sin que ello sirva realmente para cambiar nada.
Es fundamental que quede constancia de cuántos ciudadanos están reivindicando una democracia real en las urnas. Una candidatura para vaciar escaños, como sea, y sin más, no nos sirve para nada.
¿No sirve tampoco el partido “Escaños en blanco”, que también se compromete a dejar los escaños vacíos?
El fin de nuestra propuesta es deslegitimar nuestro Sistema partitocrático.
No es vaciar escaños ni enviar “políticos al paro”, que son los objetivos visibles de ese partido.
Según su manifiesto, su pretensión es “presionar a la clase política y a sus partidos para que se esfuercen mucho más en desarrollar su actividad con ética y respeto”.
Es decir, no pretenden deslegitimar el Sistema. Sólo es una forma de voto protesta, vaciando escaños, para que los políticos y los partidos actuales sean unos amos más amables.
Algo inútil, porque no tenemos sólo un problema de partidos ni de políticos. Es un problema de Sistema, un Sistema político que precisamente impide toda posibilidad de gobernar a esos políticos y partidos que desarrollarían su actividad con ética y respeto.
Si fuera un problema que se pudiera solucionar sin tocar el Sistema, cambiando de partidos o políticos, entonces poco sentido tendría vaciar escaños. Votaríamos directamente a otros partidos distintos para que los ocuparan.
Nuestra propuesta pretende apoyar la construcción de un nuevo Sistema político, democrático, y que garantice los derechos fundamentales de las personas. Para lo cual el actual Sistema tiene que terminar.
Es decir, la nuestra es una opción antisistema. “Escaños en blanco” no es antisistema.
Y además, es un partido.
No es vaciar escaños ni enviar “políticos al paro”, que son los objetivos visibles de ese partido.
Según su manifiesto, su pretensión es “presionar a la clase política y a sus partidos para que se esfuercen mucho más en desarrollar su actividad con ética y respeto”.
Es decir, no pretenden deslegitimar el Sistema. Sólo es una forma de voto protesta, vaciando escaños, para que los políticos y los partidos actuales sean unos amos más amables.
Algo inútil, porque no tenemos sólo un problema de partidos ni de políticos. Es un problema de Sistema, un Sistema político que precisamente impide toda posibilidad de gobernar a esos políticos y partidos que desarrollarían su actividad con ética y respeto.
Si fuera un problema que se pudiera solucionar sin tocar el Sistema, cambiando de partidos o políticos, entonces poco sentido tendría vaciar escaños. Votaríamos directamente a otros partidos distintos para que los ocuparan.
Nuestra propuesta pretende apoyar la construcción de un nuevo Sistema político, democrático, y que garantice los derechos fundamentales de las personas. Para lo cual el actual Sistema tiene que terminar.
Es decir, la nuestra es una opción antisistema. “Escaños en blanco” no es antisistema.
Y además, es un partido.
¿Por qué no valen la abstención, el voto en blanco o el voto nulo?
En teoría, el voto en blanco debería permitirnos deslegitimar el Régimen. Pero no está funcionando. ¿Por qué?
En parte puede ser porque, al no tener consecuencias electorales (en escaños vacíos), le falta contundencia.
Además hay mucha desinformación entre la ciudadanía sobre el voto en blanco, dándose el caso de que hay personas que lo utilizan sin rechazar realmente el Sistema político, cuando no tienen un partido que les atraiga los suficiente.
Y también lo pueden utilizar personas que rechacen el Sistema, pero que no quieran una democracia.
Es decir, que no podemos asignar a ciencia cierta un motivo claro al voto en blanco.
Esa indefinición anula parcialmente su valor como medio para reivindicar un fin concreto, en nuestro caso, la deslegitimación del Régimen por antidemocrático.
¿Y el voto nulo?
Aunque el voto nulo tiene un carácter más antisistema, viene a ocurrir más o menos lo mismo: no es lo suficientemente explícito (es difícil asignarle una reivindicación concreta), ni contundente (tampoco genera escaños vacíos).
¿Y la abstención?
Lo mismo, pero peor, porque gran parte de la abstención es pasiva y consentidora del Sistema.
Y la experiencia ya ha demostrado, también en nuestro país, que grandes niveles de abstención (incluso superiores al 50%) no están sirviendo para deslegitimar nada.
Desgraciadamente, parece casi seguro que, para deslegitimar el Régimen, hace falta una opción mucho más clara y contundente que el voto en blanco, el nulo o la abstención.
Una opción que además provenga de una ciudadanía consciente de lo que hay y que transmita una intención clara de actuar para cambiar las cosas. De una ciudadanía capaz de construir una sociedad diferente.
Esta propuesta pretende cubrir esta necesidad.
En parte puede ser porque, al no tener consecuencias electorales (en escaños vacíos), le falta contundencia.
Además hay mucha desinformación entre la ciudadanía sobre el voto en blanco, dándose el caso de que hay personas que lo utilizan sin rechazar realmente el Sistema político, cuando no tienen un partido que les atraiga los suficiente.
Y también lo pueden utilizar personas que rechacen el Sistema, pero que no quieran una democracia.
Es decir, que no podemos asignar a ciencia cierta un motivo claro al voto en blanco.
Esa indefinición anula parcialmente su valor como medio para reivindicar un fin concreto, en nuestro caso, la deslegitimación del Régimen por antidemocrático.
¿Y el voto nulo?
Aunque el voto nulo tiene un carácter más antisistema, viene a ocurrir más o menos lo mismo: no es lo suficientemente explícito (es difícil asignarle una reivindicación concreta), ni contundente (tampoco genera escaños vacíos).
¿Y la abstención?
Lo mismo, pero peor, porque gran parte de la abstención es pasiva y consentidora del Sistema.
Y la experiencia ya ha demostrado, también en nuestro país, que grandes niveles de abstención (incluso superiores al 50%) no están sirviendo para deslegitimar nada.
Desgraciadamente, parece casi seguro que, para deslegitimar el Régimen, hace falta una opción mucho más clara y contundente que el voto en blanco, el nulo o la abstención.
Una opción que además provenga de una ciudadanía consciente de lo que hay y que transmita una intención clara de actuar para cambiar las cosas. De una ciudadanía capaz de construir una sociedad diferente.
Esta propuesta pretende cubrir esta necesidad.
¿Cómo vamos a cambiar las cosas si no ocupamos los escaños?
De ninguna manera. Nosotros
no vamos a cambiar las cosas. No podemos.
Y no podríamos
tampoco desde los escaños, porque no hay democracia que nos permita hacerlo.
Las cosas sólo las
puede cambiar el Pueblo. La democracia sólo la puede construir el Pueblo.
Esta propuesta sirve exclusivamente para cubrir una de
las tareas necesarias en ese proceso de construcción de una democracia en
nuestro país: deslegitimar el actual Régimen partitocrático.
El resto del trabajo
lo tenemos que hacer los ciudadanos, directamente. En la calle, en las plazas,
en los barrios.
Puedes ver la
propuesta de una estrategia en la sección “Estrategia global”.
Declaración
Yo, [NOMBRE], en
plena posesión de mis facultades mentales, declaro que:
1) NO RECONOZCO el Régimen del 78 como una democracia.
2) Tengo el objetivo de construir un régimen político democrático en nuestro país, esto es, un régimen donde estén garantizados los derechos fundamentales de todos y cada uno de los residentes, incluidos los derechos sociales: alimentación, sanidad, educación, vivienda, trabajo, etc.
3) Igualmente tengo el objetivo de que se respeten, fuera de nuestras fronteras, esos mismos derechos para todos y cada uno de los seres humanos que habitan este planeta.
4) Trabajaré por estos objetivos respetando los principios de democracia y no-violencia.
1) NO RECONOZCO el Régimen del 78 como una democracia.
2) Tengo el objetivo de construir un régimen político democrático en nuestro país, esto es, un régimen donde estén garantizados los derechos fundamentales de todos y cada uno de los residentes, incluidos los derechos sociales: alimentación, sanidad, educación, vivienda, trabajo, etc.
3) Igualmente tengo el objetivo de que se respeten, fuera de nuestras fronteras, esos mismos derechos para todos y cada uno de los seres humanos que habitan este planeta.
4) Trabajaré por estos objetivos respetando los principios de democracia y no-violencia.
¿Firmarías esto?
Si la respuesta es sí, por favor, sacrifica un poco de tu tiempo en valorar detenidamente la propuesta que se hace en esta Web. Es necesario. Eres necesari@.
“No basta con querer cambiar las cosas. Hay que hacerlo.”
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